Este “Diario de una Idea” es la historia personal del equipo de LLORENTE & CUENCA desde que recibió el briefing de un nuevo proyecto hasta que tuvo el chispazo para dar con una solución.

El equipo de Consumer Engagement desarrolló la idea, en conjunto con el Equipo de Comunicación de Gonvarri Steel Services, hasta convertir la propuesta en el proyecto principal de comunicación interna de Gonvarri.

El éxito de Gonvarri Emotional Driving la ha convertido en la campaña de comunicación más galardonada del año para LLORENTE  & CUENCA, con 9 premios Internacionales, entre ellos un Golden World Stevie Award, un Eikon o un CSR Excellence Award a uno de los proyectos internacionales más innovadores en RSC. 

 

LUNES Día 24 de Noviembre:

Tras una reunión con Juan Llovet, responsable de comunicación de Gonvarri Steel Services, el departamento de Consumer Engagement recibe su primer encargo para un evento Experiencial.

El departamento tan sólo lleva unos meses funcionando y es la primera petición para desarrollar un evento de este tipo, por lo que hay que hacerlo lo mejor posible.

Sin embargo, más que una oportunidad es un reto: una semana para diseñar un plan capaz de convertir la copa de Navidad de Gonvarri en algo ameno, sorprendente y educativo entorno a la seguridad Vial.

 

MARTES Día 25 de Noviembre.

Tras poner el briefing en común con el equipo surgen varias ideas. Nada sorprendente, ya que la mayoría pasan por ejecutar acciones que no terminan de generar una chispa o que ya han sido explotadas. Optamos por enfocar el storytelling a través de elementos impactantes como accidentes, marketing de guerrilla o piezas sorprendentes

Después de un buen rato lo dejamos tras sacar sólo una conclusión, no vamos a hacer tan sólo un evento experiencial. Gonvarri es un cliente que se atreve a innovar y, como si no fuese suficientemente difícil el briefing, decidimos que el evento tenía que ser capaz de dar lugar a un proyecto más profundo y extenso en el tiempo, una gamificación.

 

VIERNES Día 28 de Noviembre

Después de varios días de trabajo en otros proyectos, nos volvemos a reunir para ver qué podemos hacer para enganche y transmita el mensaje sobre seguridad vial a los empleados de Gonvarri.

No sacamos nada en claro, los viernes son malos días para trabajo creativo y más bajo presión, así que toca confiar en la inspiración de fin de semana.

 

SÁBADO Día 29 de Noviembre

Parte del proceso creativo suele pasar por experimentar lo que se tiene que comunicar, así que en este caso la mejor inspiración pasaría por conducir.

Después de hacerlo durante casi 2 horas, dando vueltas a cómo hacer un evento interesante, atractivo, impactante y capaz de transmitir un mensaje sobre seguridad vial, la idea sigue sin aparecer….

 

DOMINGO Día 30 de Noviembre a las 20:30

Tras pasar el fin de semana en casa de la familia llega el momento de recoger todo, doblar las camisas, elegir las corbatas y despedirme para iniciar el camino en coche de vuelta a Madrid.

Es el último contacto con el coche antes de dormir y volver al trabajo donde tendríamos que definir el plan presentarlo por la tarde.

En ese estado de concentración detrás del volante me dio por pensar en qué me motivaba realmente a conducir seguro.  ¿Eran las amenazas de las multas, los mensajes omnipresentes de que me iba a estrellar o la negatividad generalizada de los mensajes? Cuando me di cuenta, estaba pensando en el último mensaje y siempre repetido de mi padre al despedirme: “No me digas adiós, dime hasta luego”.

En ese momento, justamente la idea diferencial que habíamos estaba buscando parecía aparecer. ¿Era posible encontrar un mensaje mucho más poderoso y personal capaz de hacer realmente conducir responsable?

LUNES Día 1 de Diciembre.

Las horas de sueño surten su efecto y tenemos reunión a primera hora para concretar el evento.

Después de poner en común todas las ideas que cada uno había pensado durante el fin de semana, llegamos a la conclusión de que por fin tenemos un mensaje diferencial. Trataremos la conducción segura desde la perspectiva contraria habitual, mensajes positivos.

Nada de amenazas, nada de negatividad y nada de miedo. A través de mensajes positivos motivaremos a la gente a convertirse en altavoces de la propia conducción responsable.

Pero además, necesitamos sorprender a la gente, necesitamos que participen y necesitamos que se queden con ese mensaje para que luego se convierta en gamificación. Básicamente necesitamos concretizar el mensaje.

Sabedores de que lo primero que tenemos que hacer es impactar, planteamos poner un coche con un golpe en el medio de la entrada del evento. Hacer que ese vehículo sea lo primero que vean e invitarles a taparlo para dejar a un lado lo negativo. La  única forma que les daremos para ello será mediante Post-it en los que por escrito deberían dejar esos mensajes o motivos que realmente les motivan a conducir seguro.

Acaba de nacer el concepto de Emotional Driving, ahora toca construirlo junto a Gonvarri.

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