Secuestramos a Covadonga López, una de nuestras especialistas en Comunicación Digital, para que nos cuente sus impresiones sobre la premiada y rupturista campaña de la DGT neozelandesa sobre Seguridad Vial que utiliza Snapchat como base de operaciones. 

Snapchat es esa plataforma made in Stanford donde es tan probable toparse con Ariana Grande mordisqueando la pajita de su frappuccino como encontrar a Justin Bieber recién salido del gimnasio. Su éxito entre los jóvenes de 18 a 23 años radica en una ventaja clara frente a Twitter o Instagram: la posibilidad de enviar vídeos que desaparecen de los servidores tan pronto como los has visto (allá cada uno que le saque el partido que quiera).

Marcas como Heineken, McDonald’s e incluso General Electric no tardaron en darse cuenta del potencial de este servicio y han aprovechado su alcance para llegar a los veinteañeros, en muchas ocasiones apoyados en celebridades como Lebron James o Buzz Aldrin.  De modo que con la edad del pavo como target, era de extrañar que una organización no se pusiera un poco moralista, en este caso para alertar de los riesgos de conducir colocado.

El encargo en cuestión fue remitido por la homóloga neozelandesa de la DGT, NZ Transport Agency, a la agencia Clemenger BBDO, que tuvo la brillante idea de crear un canal en Snapchat donde cuatro chavales se grababan a lo largo de un día fumando marihuana en distintas situaciones cómicas. Todo son risas hasta que, volviendo en coche de una hamburguesería, se saltan un semáforo y atropellan a una viandante, haciendo cómplices del accidente a los propios usuarios que estaban siguiendo en directo el canal.

Tras el impacto, el mensaje: “los conductores fumados reaccionan más lento”. Y tras el mensaje, las reacciones en las redes: “Gran mensaje de NZT, bien jugado”, “Aprendida la lección” o “Simplemente brillante, ojalá llegue a más personas”. Una gran campaña que se ha llevado el Oro en los premios Cannes Lions en la categoría de Branded Content and Entertainment y que guarda un mensaje también ejemplarizante para los profesionales de la comunicación: el gusano que penetraba hasta tu cerebro para alertarte de los peligros de la cocaína traumatizó a media España en los 90, pero no tiene cabida hoy.

Algo así como “sal fuera, busca quién es tu público, localiza sus lugares de reunión, cuélate en su terreno, traduce tu mensaje a su idioma y en definitiva, mantenlo entretenido” porque el consumidor ha dejado de estar a merced de los medios para convertirse en el auténtico protagonista de la historia.

 

 

covadonga lópez

 

 

 

 

 

 

 

 

Covadonga López (@covalente_polar) es Consultora Junior del área de Comunicación Digital de LLORENTE & CUENCA

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